NUESTRO DIA A DIA
Pequeñas incidencias en nuestros cultivos y en nuestros vinos.
Este año agícola esta siendo especialmente complicado. A un otoño seco le ha seguido un invierno templado, pluviometría baja que ha obligado a realizar una poda muy corta.
La floración se ha adelantado una semana con respecto al año pasado, a 22 de marzo practicamente toda las variedades han desborrado.
Este año agícola esta siendo especialmente complicado. A un otoño seco le ha seguido un invierno templado, pluviometría baja que ha obligado a realizar una poda muy corta.
La floración se ha adelantado una semana con respecto al año pasado, a 22 de marzo practicamente toda las variedades han desborrado.
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- Teléfono: 669120635
- Correo electrónico: isabel@iniza.net
- Contacto: Isabel López Glaría
EL PAISAJE Y LA VIÑA
La finca se sitúa en la falda de la Sierra de Gador, con impresionantes vistas del Mulhacén y otros picos de Sierra Nevada. Constituye una unidad natural, un pequeño valle en el que se concentran los cultivos, de vid en su mayor parte, complementado con olivo y almendro, y rodeado de lomas cubiertas por monte bajo, tomillo, romero, esparto....salpicado de pequeños pinos, algarrobos y acebuches.
En este entorno agreste, luminoso, espectacular es fácil olvidarnos del tiempo, y sentir que este rincón ha permanecido inalterable desde tiempos remotos.
Sin embargo a apenas 30 minutos encontramos las ciudades costeras de Adra o El Ejido, y a 45 la capital.
El cortijo de la vieja se ubica en el término municipal de Alcolea a unos 800 metros de altitud, y en él se cultivan 25 hectáreas de viñedo de las variedades syrah, tempranillo, cabernet sauvignon, merlot, petit verdot y garnacha tinta y tintorera ( tintas) y jaén, vigiriega, chardonay y macabeo ( blancas).
El cultivo se encuentra alejado de otras viñas y rodeado de colinas que lo protejen de los vientos, con lluvias escasas, que rondan los 400 litros anuales, la mayor parte otoñales.
Nuestro clima, con veranos secos, días cálidos y noches frescas, dan como resultado una notable amplitud térmica que favorece la generación de intensos aromas, gran concentración de color, taninos maduros y óptima sanidad.
La abundante luminosidad combinada con las características climáticas posibilita un proceso de madurez progresivo y completo, gracias a lo cual los frutos obtienen excelente definición y gran expresión varietal.
Los suelos son francos, pobres en materia orgánica, pedregosos en alguna parcela, y sobre ellos, los trabajos culturales de labranza responden a las técnicas tradicionales.